¿Por qué ducharnos con aguas en diferente temperatura puede afectarnos?

Hemos esperado algo de tiempo antes de hacer nuestra última entrada en el blog, hoy venimos con un enfoque dirigido a la salud de la dermis. Queremos comentarte por qué ducharnos con agua fría o caliente puede tener diferente efectos sobre nuestra piel, y así en rutina, podemos terminar haciéndonos daño poco a poco cada vez que nos duchamos bajo éstas frías o hervientes aguas. Esto es un punto de vista que podemos visitar cada vez que sintamos cuerpos en nuestra dermis al aumentar o disminuir la temperatura de la ducha.

El agua acostumbra a tu dermis a las temperaturas

Conocemos nuestro cuerpo pero realmente no lo suficiente, ya que no entendemos al cien por cien por qué nos suceden fenómenos naturales que la dermis puede terminar sufriendo a través de simples hongos o reacciones alérgicas. Puede sufrir deshitradación cuando acostumbramos a nuestro cuerpo a bañarse en agua caliente a una temperatura que puede darnos la sensación del calor intenso (30-40c), ya que la piel abre los poros al contacto con las superficies calientes o con la temperatura alta de calor. Los beneficios que estamos perdiendo al perder tanta agua a través del sudor que nos causa el agua altamente caliente es el principal problema que pone más a favor el agua fría como mejor opción para ducharse.

Muchas personas prefieren hacerlo con agua fría de manera acostumbrada, las culturas de los países de la parte fría del hemisferio terrestre suelen ducharse con agua fría, aunque es una decisión personal podemos estar altamente influenciados en cómo nuestro pasado se desenvolvió para llegar a el punto donde estamos. El agua fría puede poner nuestra piel mucho más suave e hidratada, haciéndola sentir segura y más protegida de los rayos ultravioleta. una opción mucho más racional si queremos una piel sana y protegida.