Cómo monté mi propio herbolario en mi hogar

Siempre he sido un amante de las plantas y especies. Es algo de la familia que empezó por la madre de mi abuela, es decir, mi bisabuela. Una tradición que pasó luego a mi abuela, mi madre y por último yo. Un día estaba de paro y pensé, ¿por qué no montar mi propio herbolario? ya tenía varias cosillas reunidas y con las ganancias que consiguiera podría ampliar mi catálogo; al fin y al cabo no tenía nada que perder, así que con muchas ganas empecé.

La historia de mi herbolario

Como decía, empecé con muchas ganas. Me metí de lleno en internet para investigar un poco el mercado y la creación de páginas web, después de varios dolores de cabeza por fin puede montar un pequeño blog en el que compartía reseñas y experiencia con los productos e invitaba a mis lectores a comprarme alguno de ellos.

Poco a poco empecé a recibir visitas y con ello ingresos, la comunidad empezó a crecer y pensé que necesitaría una página más profesional. En ese momento trabaja con blogger y decidí empezar un proyecto en WordPress, donde pudiera llevar el blog al mismo tiempo que la tienda herbolario; así que unos meses más tarde ya tenía la migración completa y una cartera de clientes bastante grande.

A partir de allí, todo despegó increíblemente y los ingresos también se dispararon. La demanda eran tan grande que pasé horas y horas buscando nuevos productos, al igual que proveedores que me ofrecieran la mejor calidad a precios aceptables para mis clientes.

Esa es mi pequeña historia y la hice resumida para no aburrirlos. Pero con ella sólo quiero decirles que no se rindan y luchen por lo que quieren hacer en la vida; a veces esa idea tonta que descartas podría ser la que te mantenga un día.